Erik Varden (Noruega, 1974) monje cisterciense y obispo de Trondheim (Noruega), fue el responsable de los ejercicios espirituales de cuaresma del Vaticano en 2026. Agnóstico y de familia luterana no practicante, a los quince años Erik tuvo su primer encuentro con Dios. Se convirtió al escuchar la Sinfonía Resurrección de Gustav Mahler.

En este profundo libro, inspirándose en un antiguo poema cisterciense, “Rhytmica oratio ad unum quodlibet membrorum Christi patients et a cruce pendentis”, que podríamos traducirlo como “Discurso rítmico a cada uno de los miembros de Cristo sufriente que cuelga de la Cruz” nos invita a contemplar las heridas de la pasión de Cristo.

Empleando siete secciones (siete partes del cuerpo sacrificado del Salvador) el centro de la obra es la pasión de Cristo, pero lector es interpelado constantemente por el texto. ¿Qué significa el sufrimiento de Cristo para mí? ¿Cómo puedo entender las heridas de Cristo como fuente viva de un remedio, por el que el pecado del mundo es sanado y mis heridas curadas?

Con la sabiduría de los siglos de tradición monástica, la Sagrada Escritura, y a través de la cultura contemporánea su autor nos permite ver nuestras heridas a la luz de las heridas de Cristo, como una fuente de gracia.

Nuestras heridas al sanar, pueden ser de gran provecho y consuelo para los demás.

Recomendamos esta obra para aquellos que anhelan una respuesta auténtica al dolor de la existencia.